Tapones de espuma desechables
bastante más barato- Atenuación declarada alta y precio por par mínimo
- Hay que enrollarlos antes de ponerlos, y a bordo resulta incómodo
- A la basura después de un vuelo
El ruido de cabina en crucero ronda los 80 dB y dura horas. De ahí viene el cansancio al aterrizar si has ido despierto todo el trayecto. Subimos veinte pares a doce vuelos, desde el salto corto hasta una ruta de diez horas con escala. El orden lo decidió cuál seguía puesto al aterrizar.
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En el avión importan dos cosas: que sigan cómodos durante horas y que no aprieten con la cabeza apoyada en el reposacabezas. Fue el único par que los testers no se quitaron ni en una ruta de diez horas.
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El tapón baja el ruido de cabina. No compensa la presión al aterrizar, y quien promete otra cosa se equivoca.
Del cambio de presión se ocupa la trompa de Eustaquio, no el conducto auditivo. Ayudan tragar, bostezar y el chicle. Un tapón pasivo no interviene ahí, porque no está ahí.
En lo que sí cuenta mucho: la comodidad a las cuatro horas, que no aprieten en el reposacabezas y que no se pierdan en un asiento estrecho. Esos tres los puntuamos. La atenuación fue un requisito, no un criterio.
Tragar, bostezar y el chicle. Son ellos los que abren la trompa de Eustaquio, que es la que compensa la presión. El tapón quita ruido y por eso el viaje cansa menos, pero en lo que toca a la presión no esperes nada de él.
Cómodos a las cuatro horas y todavía puestos al aterrizar.
Ver nuestro n.º 1 ›En doce vuelos —escalas nocturnas, un chárter y una ruta diurna de diez horas— los BOLLSEN Life+ fueron el único par que los testers no guardaron por el camino.
En un vuelo largo no cuenta cuánto atenúa en la primera hora, sino si en la cuarta sigue en tu oído.
Junto a la ventanilla la cabeza se apoya en el fuselaje, y ahí es justo donde va el vástago que sobresale. Los modelos con vástago los testers se los quitaban hacia la segunda hora. Este par no lo tiene.
24 dB según la EN 352-2. Los cerca de 80 dB de crucero bajan a un nivel donde la conversación se sigue oyendo y el zumbido continuo deja de cansar.
El estuche de aluminio va en el llavero, y fue una de las sorpresas del test: la mitad de los pares sin estuche desapareció en el fondo del bolso tras el segundo viaje.
Doce vuelos. El mismo par, todas las veces.
Ver nuestro n.º 1 ›El único par que a las cuatro horas seguía cómodo y que el tester no notaba con la cabeza apoyada en el reposacabezas.
| Valorado en | Life+ | Espuma | «De presión» | Cera | Auriculares ANC |
|---|---|---|---|---|---|
| Cómodos a las 4 horas | ✓ | ~ | ~ | ~ | ✗ |
| No aprietan en el reposacabezas | ✓ | ✓ | ✗ | ~ | ✗ |
| No se pierden en el asiento | ✓ | ✗ | ~ | ✗ | ✓ |
✓ cumple · ~ parcial · ✗ no cumple — valorado sobre los pros y contras de cada ficha de arriba; toca una ficha para abrirla.
Ver nuestro n.º 1 ›Compramos veinte pares en tienda y los llevamos en doce vuelos: desde un trayecto nacional de cuarenta minutos hasta una ruta de diez horas con escala. Anotamos cuándo se los quitó el tester y si los tenía a mano en el viaje siguiente. Ningún par lo facilitó el fabricante.
La atenuación del ganador la midió un laboratorio alemán independiente según la EN 352-2: 24 dB en total, sobre todo en agudos. Es un tapón pasivo: baja el volumen, no cierra el oído y no influye en la presión. El resultado varía de una persona a otra.